Estudiar como bestia, para ganar como el autor de un best-seller,
exprimir el cerebro, y reprimir las hormonas,
luchar por un sueño, mientras los cursos te quitan el sueño,
caer bien al profesor, mientras él te quiere hacer caer,
divertirse marginalmente, estresarse abismalmente,
y, a pesar de todo,
darse un tiempo para otras cosas,
como escribir un blog.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario